Muchos diseños de papel pintado son ahora adhesivos, pero si tienes uno que no lo es, su instalación no reviste ninguna complicación y basta con que empapeles una sola pared para que tu estancia luzca como nueva. Los expertos de Decopraktik nos dicen cómo hacerlo fácil y rápidamente:


1.
Prepara la superficie sobre la que vayas a empapelar. Depende de lo que tengas en la pared, la operativa será diferente. Si no tienes nada, solo debes comprobar que la pared esté lisa. Si tiene azulejo, este tipo de papel pintado especial es apto.

2. El primer pliego, completamente recto. Conviene trazar una línea en la pared para no torcerse. Es aconsejable medir la tira de papel pintado para paredes que vas a poner y cortarla encima de la mesa contando un par de cm más abajo del borde del rodapié.

3. Encola la pared en la superficie donde vayas a empezar a empapelar. Enrolla el papel en sentido contrario a cómo venía y coloca un poco de cola en el reverso. Esto nos permitirá poder moverlo un poco durante su colocación

4. Coloca la tira de papel en la parte superior de la pared y ve desplegando el rollo hasta la mitad. Pasa el cepillo por la superficie del papel para evitar que queden burbujas. Cuando la parte superior esté bien lisa y pegada, desplaza el resto y vuelve a alisar la superficie con el cepillo.

5. Coloca la segunda tira. Fíjate bien que siga la secuencia del dibujo y logre que case el diseño. Puedes pasar un trapo por la unión entre las dos tiras para eliminar el exceso de cola. A veces, será necesario recortar alguna superficie como ventanas, apliques o enchufes. Sobrepón el papel 2 o 3 cm por encima de la superficie y pasa el cepillo para que quede bien adherida la superficie que deseas cubrir. Corta el papel con un cúter.