Con solo renovar una pared de tu espacio exterior y darle un toque especial, el resto está hecho y queda solo disfrutarlo al máximo. Plantas, lámparas, repisas, murales y una gran cantidad de otras posibilidades pueden ayudarte a que tu terraza o patio sean el lugar donde quieres estar.

ESTANTERÍAS DE EXTERIOR
Poner unas repisas, pintarlas del color según sea la pared y colocar allí tus macetas, en lugar de que estén en el suelo, dará vida a esa pared un poco olvidada. Es un recurso fácil, rápido y barato. Hazte con unas tablas de palets para forrar el muro, y clava en ellas las repisas y sus apoyos. Fíjate en la foto: ancla unos listones de madera a modo de rieles verticales y otros más cortos, puestos en horizontal para que se apoyen allí las repisas.

EN GOTA Y BOLA
Esta colección de bolas y gotas de vidrio, unidas por una cuerda al techo (puedes anclar unas hembrillas cerradas de acero cincado) pueden hacer que esa pared desangelada resulte ser el lugar más coqueto de tu terraza, patio o balcón. Ball y Drop de vidrio, de la tienda Casa, son dos tipos de recipientes transparentes de unos 18 cm, que puedes rellenar con plantas. Si pones plantas suculentas, los cuidados son mínimos y no tienes que preocuparte ni por la tierra ni el abono. Ellas absorben la humedad del ambiente y la retienen en sus hojas, tallos y raíces, por lo que no requieren casi riego.

GRAFITTI EN EL JARDÍN
Con esta idea, la imaginación echará a correr rápidamente. Y encima es una tarea para la que puedes reclutar a toda la familia, ya que pueden participar desde los más pequeños a los más mayores. Cada uno haciendo una parte. Un mural puede ser muy divertido de ver y de hacer. Solo tienes que tener claro el diseño que quieras hacer. Si no te ves preparado para hacer uno como el de la foto, no te compliques y puedes hacer uno de letras, dibujos sencillos o patrones que te resulten fáciles de hacer y repetir. No es necesario ni que prepares el “lienzo”, porque pintarlo así es una forma también de tapar imperfecciones o manchas del muro. Incluso puedes aprovecharlas en tu obra como parte de ella.

LUZ TAMBIÉN DE NOCHE
Nada más encantador que una terraza con una iluminación especial. Esta opción es muy sencilla. Basta con comprar una guirnalda de luces para exteriores (algunas funcionan con pilas o baterías) y colocarla en tu pared con la disposición que desees. Pueden ser blancas, pero la ventaja de las de colores es que decoran también por el día, aunque estén apagadas.