ASÍ DE FÁCIL

  1. Sobre el entramado de muelles y cuerdas del esqueleto de una silla o sillón, TENSA UNA ARPILLERA UN POCO MÁS GRANDE QUE LA SUPERFICIE DEL ASIENTO, cuidando de doblar los bordes para que no se deshilache. CLÁVALA O GRÁPALA AL CUADRO DE LA SILLA. La arpillera debe coserse a los muelles para que el tapizado quede firme y no se mueva. Hazlo con una aguja curva y un bramante.
  2. Encima de la arpillera, COLOCA LA CRIN Y CÓSELA A LA ARPILLERA. Grápala al cuadro de la silla.
  3. CUBRE LA SILLA CON LA TELA QUE TE GUSTE, pero ten en cuenta que sea resistente; búscala especial para tapizar. Grápala o clávala, tensándola bien. Si tiene rayas, cuadros o dibujos, vigila que no queden torcidos o juega como quieras con los motivos.
  4. Por último, PEGA LA PASAMANERÍA CON ADHESIVO TEXTIL para ocultar las grapas o los clavos.