España se encuentra entre los primeros países europeos en reciclar bien. Se sitúa casi 20 puntos por encima de los objetivos marcados por la Unión Europea. Así nos lo cuenta Ecoembes. Sus expertos afirman que el porcentaje de tasa de reciclado de los envases domésticos se sitúa en el 74,8%. Para que formes parte de esta cifra, Ecoembes comparte estos consejos:
1 Colocar los cubos de basura. Lo ideal es en la cocina, el trastero, el garaje o el sótano. Así es más práctico separar los residuos mientras cocinas o limpias.
2 Existen cubos de cocina de diferentes colores para no confundirnos sobre lo que se deposita en cada contenedor.
3 Tres cubos de basura son suficientes. Deben estar adecuadamente separados para que los podamos abrir de forma independiente.
4 Poner una bolsa dentro de cada contenedor lo hará más fácil. Para separar papel y cartón, puedes usar una bolsa de papel, vaciarla en el contenedor y volver a usarla.
5 Si nuestro espacio no nos permite colocar tres cubos, siempre podemos utilizar bolsas independientes (cuanto menos de plástico, mejor).
6 Para facilitar la diferenciación entre los contenedores, coloca una etiqueta frontal con los residuos que habrá en cada uno. Las etiquetas pueden ser de los colores representativos de cada contenedor: amarillo, azul y verde.
7 Doblando y comprimiendo los envases y cartones ahorras espacio en tus cubos. Así aumentarás su capacidad, por lo que evitarás usar tantas bolsas plásticas.

Una pregunta habitual es dónde se tiran las bandejas de la fruta, la verdura, la carne, el pollo, el pescado… El poliestireno expandido (EPS) o poliespán se ha convertido en el envase preferido en el supermercado. Al ser muy resistente a la humedad (ni se pudre ni enmohece ni descompone), es de gran higiene para conservar productos frescos.
El poliestireno expandido es reciclable y reutilizable al 100%. Se forman bloques del mismo material y fabrican materias primas para otra clase de productos.
El principal método para reciclar el poliestireno es despedazar mecánicamente el material para posteriormente mezclarlo con material nuevo y así formar bloques de EPS, que pueden contener hasta un 50% de material reciclado. Tras su uso doméstico, lo idóneo es tirarlo al contenedor amarillo.
