El hormigón celular es un material de construcción con excelentes cualidades físicas que combina resistencia y aislamiento. Proporciona un montón de ventajas que favorecen que sea una de las mejores opciones. Los expertos de Leroy Merlin nos cuentan algunas de ellas:

1. Posee una elevada resistencia a la compresión
Esta varía en función de la densidad del material. Esta es mayor si tiene una densidad elevada. La resistencia de los muros permite realizar viviendas colectivas, incluso de varios niveles.
2. Es un material muy ligero
Pesa un 50% menos que otros materiales similares, lo que permite mucha comodidad a la hora de transportarlo y trabajar con él. También es fácil de cortar, serrar, clavar o incluso fresar. Hay sierras para hormigón.
3. Tiene propiedades ecológicas
Gracias al ahorro de materias primas que se producen en su fabricación. Para fabricarlo se utilizan arena blanca con un 95% de sílice, cal, cemento, agua y un agente de expansión como materias primas.
Foto: Leroy Merlin
4. Resistente a los agentes químicos y la absorción de agua
El hormigón celular dispone de una estructura de poros cerrados y escasa capilaridad que hace que el proceso de absorción de agua sea muy lento. Se considera un verdadero regulador de la humedad, ya sea suavizando el aire seco o absorbiendo el exceso de humedad. De esta forma, este material contribuye a crear un ambiente agradable en toda la casa.
5. Destaca su resistencia al fuego
Gracias a su bajo coeficiente de conductividad térmica, el flujo de calor a través del hormigón celular es muy bajo, pudiendo llegar incluso por debajo de los 80 ºC en la parte interior con una temperatura mayor de 1.000o C en el exterior, sin pérdida de estabilidad estructural e impermeable al gas y a los humos.
6. Tiene una gran capacidad de absorción acústica
Hace que parte del sonido incidente en una estructura de hormigón celular rebote hacia el lugar de origen, mientras que otra parte muy pequeña es absorbida por la propia pared haciendo que el sonido en el interior sea mínimo.
7. Es un gran aislante térmico.
Se mantiene un ambiente interior fresco y agradable, en verano y en invierno. En verano, por ejemplo, se pueden dar casos extremos en los que puede llegar a someterse una fachada incluso hasta 70 oC. Esto se consigue gracias a que la conjunción favorable del aislamiento térmico, la capacidad de acumulación de calor y la masa del material de construcción, hacen que las paredes fabricadas con hormigón celular puedan minimizar estas fluctuaciones de temperatura. Así, en épocas de calor conseguiremos mantener un interior fresco y en épocas de frío, un interior más cálido sin pérdida de calor. Con esto se consigue un considerable ahorro de gasto de calefacción y refrigeración.


Si quieres saber más conceptos sobre el hormigón y otros materiales que todo albañil pro debe conocer, no te pierdas el número 292 de tu revista Brico. Para conseguirlo, llámanos al 916326251 o escríbenos a suscripciones@revistabrico.es



