Todos sabemos que, debido a la pandemia del Covid-19, estamos viviendo un momento excepcional, con confinamiento y cuarentena incluidos. Debido a esta nueva situación, la mayor parte de la población pasará durante las próximas semanas, 24 horas en el hogar. Y aquí tendremos que tener cuidado de no consumir excesiva energía.

Estar en casa todo el día tiene alguna ventaja, pero también inconvenientes, como a nivel de la economía familiar: una de las facturas que va a sufrir un incremento, será la de la electricidad. Ya sea por el teletrabajo, los deberes de los niños, cocinar más veces o para más personas, por lo que usas más la vitrocerámica y los electrodomésticos de la cocina, la calefacción (el tiempo no nos ha acompañado mucho que digamos, por lo que, seguramente más de un día, habrás tenido que tirar de radiador)… el consumo de energía es mayor.
De la mano de los expertos de HomeServe, te dejamos aquí una serie de consejos y gestos que, sumados a al movimiento #Yomequedoencasa, se pueden aplicar en el hogar y ayudar también a mejorar el ahorro de las economías domésticas. Así, también, hacemos de nuestra vivienda un lugar más confortable sin tener que pasarnos en el consumo de energía.

Cómo evitar que la factura se dispare
Aprovecha la luz natural. En la medida de lo posible, sobre todo en días soleados, manteniendo las persianas subidas y evitando encender algunas luces innecesarias.
Sustituye las bombillas. Cambia todas las tradicionales que tengas por otras de bajo consumo o LED.
Cierra puertas y ventanas. Aunque ya ha llegado la primavera, todavía puede haber algunos días de bajas temperaturas. Durante los días de confinamiento el confort es fundamental y una temperatura agradable es clave. Para evitar un gasto excesivo de calefacción, una medida muy sencilla es asegurar que no se escape el calor, manteniendo cerradas puertas y ventanas, así como utilizar ropa de abrigo. Se recomienda mantener la temperatura entre los 21 y los 23 grados. Cada grado de más es un 7% de incremento en tu factura de la luz.

Usa el lavavajillas. Con respecto al consumo de agua, lavar los platos a mano con agua caliente puede resultar hasta un 60% más caro que hacerlo con un lavavajillas moderno a plena carga. Por otro lado, a la hora de tomar una ducha, se recomienda no tardar más de 7 minutos.
Ahorro en la cocina. Utiliza ollas a presión o intenta no abrir el horno durante la cocción.

