Para darle ese aire único a tu mesa, con tu sello, puedes crear pequeños elementos que marcarán la diferencia.
SERVILLETERO CREATIVO. Olvídate del anillo de metal y dale al servilletero un detalle natural, que elevará la elegancia de la servilleta. Consigue cuerda de yute o hilo de cáñamo fino y, como adorno, unas ramitas de canela, un par de bayas rojas artificiales, o un pequeño ramillete de hojas de eucalipto (que además desprende un aroma fresco). Una vez doblada o enrollada la servilleta (siempre de tela, de lino o algodón), átala con la cuerda. Inserta el adorno natural entre el nudo y la tela. Este gesto sencillo y rústico ofrece un contraste maravilloso, especialmente si la servilleta es de un color liso y el mantel neutro.

TARJETA DEL SITIO ORIGINAL. Este es el elemento ideal para que tu invitado se sienta esperado y bienvenido. Escribe el nombre del invitado con una caligrafía cuidada en una tarjeta pequeña y rígida. Para la base, puedes hornear galletas de jengibre con una forma sencilla (como una estrella o un corazón) o usar piñas de pino recogidas en el campo. Si usas la galleta de jengibre, puedes hacer un pequeño corte antes de hornearla para insertar la tarjeta o, simplemente, apoyarla. Si optas por las piñas, pega la tarjeta a la base de la piña o átala con un lazo. Es un detalle que, además de indicar el asiento, sirve como pequeño obsequio comestible (galleta) o decorativo (piña).

CÍTRICOS DESHIDRATADOS PARA PERFUMAR. Corta naranjas, limas y pomelos en rodajas finas de unos 3-5 milímetros de grosor. Deshidrátalas en el horno a temperatura baja (alrededor de 100 ºC) durante varias horas, hasta que estén completamente secas. Una vez frías, utilízalas como posavasos rústicos sobre el bajoplato (son un detalle inesperado) o átalas con una cuerda fina a las botellas de vino o a las jarras de agua. Su color brillante y su textura seca, combinada con un poco de canela en rama, crean un contraste visual y olfativo muy festivo y natural, que encaja perfectamente con la decoración rústica o nórdica.

IDENTIFICADORES DE COPAS CON CUENTAS. Para evitar confusiones con las copas, que siempre son un quebradero de cabeza en las cenas numerosas, puedes crear tus propios identificadores. Consigue alambre fino (de bisutería) y cuentas pequeñas o abalorios de colores navideños (rojo, verde, dorado o plateado). Corta el alambre en trozos de unos 6 a 8 centímetros e introduce varias cuentas en el alambre. Al terminar, dobla cada extremo para formar un pequeño gancho en forma de «U» y engancha la argolla al tallo de la copa de agua o vino. Puedes hacer una serie diferente para cada invitado (por ejemplo, tres cuentas rojas para uno, tres doradas para otro) o grabar una inicial sencilla en una cuenta de madera pequeña para un toque aún más personalizado. También puedes distinguir con ellos las botellas, para que parezca que son de colección.
Y SI VAS MAL DE TIEMPO… No te preocupes, porque también hay buenas opciones para personalizar tu mesa con encanto. En El Corte Inglés encontrarás todo lo que necesitas para que tu mesa sea la gran protagonista de toda celebración. Manteles con texturas únicas, vajillas exclusivas, cristalería y centros decorativos que aportan calidez, originalidad y personalidad, y que seguro reflejan tu esencia. Y no te olvides de los pequeños detalles y piezas que marcarán unos inolvidables y entrañables desayunos y meriendas de Reyes. Disponibles en todas las tiendas de El Corte Inglés, en www.elcorteingles.es y en su app de compra.





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