Si eres nuevo en esto del bricolaje, te damos la bienvenida; sabemos que te quedarás aquí y disfrutarás de cada proyecto que hagas. Y cada vez, lo harás mejor, ya verás. Estas recomendaciones ayudarán a todos los principiantes a familiarizarse con este precioso mundillo.
3 claves para empezar
- Empieza con proyectos sencillos Si eres de esos principiantes que les gusta lanzarse a construir un mueble desde cero, no tengas la expectativa de que todo saldrá perfecto en tu primer intento. Comienza con proyectos pequeños como colgar un estante, reparar una bisagra o pintar una pared. Te ayudará a ganar confianza y familiarizarte con las herramientas.
- Invierte en herramientas de calidad No necesitas tener todas las herramientas del mundo y un taller, pero sí es buena selección de las esenciales. Compra herramientas de calidad media-alta para que sirvan durante más tiempo y no te frustren por su mal funcionamiento.
- Sigue paso a pasos de expertos y no temas equivocarte Hay muchos recursos (nuestra revista, YouTube, blogs…). Léelos o míralos completos antes de empezar y recuerda que equivocarse es parte de aprender. Mejorarás con la práctica.

Lo que no puede faltar en tu caja de herramientas
- Destornilladores (manuales o eléctricos). Indispensables para todo tipo de proyectos, desde montar muebles hasta hacer reparaciones. Es recomendable tener un set que incluya destornilladores de diferentes tamaños y tipos de cabezas (plano, estrella, etc.).
- Martillo. Un buen martillo es básico para golpear clavos, piezas o ajustar ciertos materiales. Opta por uno de tamaño medio para mayor versatilidad.
- Taladro. Es la herramienta estrella. Sirve para perforar superficies y hacer agujeros en madera, metal o pared. Si es inalámbrico, tendrás más libertad de movimiento; algunos modelos permiten, además, atornillar.
- Sierra de mano. Ideal para cortar diferentes tipos de material. Es una herramienta sencilla, pero muy efectiva, perfecta para proyectos pequeños y medianos de bricolaje.
- Cinta métrica. Para medir con precisión es imprescindible en tu caja de herramientas. Te ayudará a cortar, alinear y colocar cualquier material con exactitud.
- Nivel de burbuja. Para asegurarte de que tus instalaciones o reparaciones quedan perfectamente alineadas y rectas. Evitarás que estantes, cuadros o muebles queden torcidos.
- Alicates. Un alicate de calidad es útil para cortar cables, sujetar, doblar o apretar piezas. Su versatilidad hace que los lleves contigo, sobre todo los principiantes, y en tu caja a todos tus proyectos.

¿Usar el taladro por primera vez?
Si nunca has usado un taladro, no te preocupes. Con estos 5 sencillos pasos, los principiantes aprenderán a manejarlo.
- Elige la broca correcta: Usa una específica para cada material (madera, pared, metal) y ajústala en el portabrocas girando hasta que quede firme.
- Marca el punto a perforar: Con un lápiz o punzón, señala donde harás el agujero. Evitarás que la broca se deslice.
- Sujeta bien el taladro: Con ambas manos, con firmeza. Asegúrate de que esté en posición recta respecto a la superficie.
- Empieza a taladrar despacio: Pulsa suavemente el gatillo para comenzar a perforar. Aumenta la velocidad poco a poco.
- Detén y retira el taladro: Una vez hecho el agujero, suelta el gatillo y retira la broca con cuidado para no dañar el borde.

Consigue cortes limpios y sin astillas
Todo entusiasta del bricolaje (incluidos los principiantes) ha lidiado con bordes astillados o irregulares al cortar con una sierra de calar o al taladrar. Para evitar este tipo de desgarrones, cuando cortes, desactiva antes de empezar la acción pendular de la sierra de calar, ya que su movimiento hacia adelante y atrás favorece el deshilachado. Para obtener un corte más limpio, coloca cinta adhesiva ancha sobre el borde antes de serrar. Al pasar la sierra por la zona cubierta, la tensión de la cinta evitará que la madera se astille. Al taladrar también existe el riesgo de que la madera alrededor del agujero se astille. Evítalo fijando un trozo de madera en la parte inferior de la pieza de trabajo con dos abrazaderas.

5 tipos de sierra que debes conocer
Elegir la sierra adecuada puede parecer complicado. Basta con conocer el trabajo que vas a hacer, ya que cada tipo tiene un uso específico. Es bueno que los principiantes sepan que las básicas son:
1. Sierra de mano Es clásica, ideal para cortes pequeños y finos en madera, paneles o PVC. Se usa para: principiantes porque es económica y fácil de usar en proyectos simples.
2. Sierra de calar (o sierra de vaivén) Con motor eléctrico y una hoja que se mueve hacia arriba y hacia abajo. Se usa para: para cortar curvas, cortes precisos y en materiales finos como madera, plástico y metal delgado. Es una de las más versátiles para el bricolaje.
3. Sierra circular Tiene una hoja circular que gira rápidamente. Se usa para: cortes largos y rectos en madera o materiales gruesos. Es más potente que las sierras manuales.
4. Sierra de inglete Diseñada para hacer cortes a 45° y 90°, ideal para molduras, marcos o detalles. Se usa para: trabajar en proyectos de carpintería.
5. Sierra de sable Una hoja larga y flexible, que se mueve similar a la de calar. Se usa para: materiales gruesos como ramas, tubos o plástico.

Cómo tapizar un sillón roto en 5 pasos
1. Prepara el sillón. Retira cojines, almohadas o partes desmontables del sillón. Usa un destornillador para quitar los tornillos y asegúrate de retirar toda la tela vieja. Si la estructura está rota, repárala con pegamento con tornillos.
2. Elige la tela adecuada. Busca un material resistente y que se adapte al uso del sillón. Toma bien las medidas para comprar suficiente tela.
3. Corta la tela. Extiéndela sobre una superficie plana y coloca las partes del sillón encima. Mídela y córtala dejando un margen de unos 5 cm para poder doblarla y sujetarla bien.
4. Fija la tela al sillón. Desde el centro hacia los bordes, grapa la tela al marco del sillón en líneas rectas y tensas. Asegúrate de estirarla bien para evitar arrugas. Grapa.
5. Termina los bordes. Cuando la tela esté bien sujeta, dobla los bordes hacia dentro y grápalos. Si estás dentro del grupo de los principiantes, te enorgullecerá ver cómo has conseguido realizar esta reparación.

¡Sin derramar una gota!
Para mantener las latas de pintura y las manos limpias, te dejamos aquí unos simples consejos. Para evitar derramar pintura al limpiar el pincel, evita escurrirla en el borde del bote o recipiente. En su lugar, coloca una banda elástica gruesa o una cinta adhesiva que pase por encima de la abertura y por el centro de la lata o el cubo. Así lo hacen los profesionales.
Si usas una bandeja para pintar áreas grandes, cúbrela con papel de aluminio o una bolsa de basura antes de agregar la pintura. ¿La ventaja? Una vez terminado, los restos de pintura se pueden desechar fácilmente, y la bandeja quedará completamente limpia para el próximo uso o color.
Los guantes desechables no solo mantienen las manos limpias durante la aplicación, sino que también son útiles durante las pausas. Si necesitas interrumpir el trabajo, voltea el guante al retirarlo y cúbrelo sobre el pincel. Esto permite almacenar el pincel en cualquier lugar sin ensuciar.

Un truco para aflojar un tornillo
Cuando te encuentres en la necesidad de aflojar un tornillo rápidamente, pero la llave inglesa que tienes a mano es demasiado grande, la solución es contar con una llave de vaso universal. En caso de no disponer de ella, un truco es recurrir a unas monedas pequeñas o unas arandelas, que se colocan en el espacio entre la llave y la tuerca para ajustarlo rápidamente.

Cómo cambiar un enchufe y un interruptor sin ser un experto
No hace falta ser electricista ni tener herramientas sofisticadas para realizar cualqueira de estas dos tareas. Lo importante es actuar con responsabilidad, informarse bien y no improvisar. Ante cualquier duda, lo más prudente siempre será consultar a un profesional. Con estos primeros pasos, podrás iniciarte en el bricolaje doméstico y ganar confianza para abordar futuras mejoras en el hogar.
Seguridad ante todo
Antes de comenzar cualquier trabajo eléctrico, es fundamental desconectar la corriente desde el cuadro general de la vivienda. No basta con apagar el interruptor de la habitación: se debe cortar completamente el suministro para evitar accidentes o disgustos. Además, se recomienda el uso de un comprobador de voltaje o buscapolos para verificar que no hay corriente en el punto donde vas a realizar el trabajo.
Cambiar un enchufe
Es una de las reparaciones más comunes en una casa. Los materiales necesarios son mínimos: un destornillador, el nuevo enchufe, y, preferiblemente, un pelacables. Una vez retirada la tapa exterior del enchufe, se accede al mecanismo interno, donde se encuentran los cables: fase (marrón o negro), neutro (azul) y tierra (verde y amarillo). Es importante identificar bien cada uno y conectarlos en el mismo orden en el nuevo enchufe, que suele tener marcas claras: L (fase), N (neutro) y TT (tierra). Con los cables conectados y sin hilos sueltos, se vuelve a montar el mecanismo, se atornilla a la pared y se coloca la tapa. Tras restaurar la corriente, se puede comprobar el funcionamiento enchufando un aparato eléctrico sencillo, como una lámpara.
Sustituir un interruptor
Después de cortar la corriente, se retira la tapa y el mecanismo antiguo. Los cables suelen ser dos o tres, dependiendo del tipo de interruptor. El más habitual, el simple, tiene una entrada de corriente y una salida hacia la lámpara. La clave está en conectar los cables en las mismas posiciones del interruptor nuevo, respetando la configuración original. Al igual que con el enchufe, se debe asegurar de que no queden hilos expuestos. Una vez colocado el nuevo interruptor y restaurada la corriente, bastará con probar que la luz responde correctamente al encendido.

Si quieres saber más acerca de cómo incoporarte al mundo del bricolaje y conocer diferentes trucos y consejos para principiantes, no te pierdas el número 317 de la revista BRICO. Para conseguirlo, llámanos al 916326251 o escríbenos a suscripciones@revistabrico.es




