
El mosaico es una técnica que consiste en pegar sobre una superficie, pequeñas piezas de distintos colores formando un dibujo o patrón determinado. Estas piezas se llaman teselas y pueden provenir de trocitos de azulejo o baldosas. Estas se obtienen de romper vidrio, cerámica, azulejos, etc.
- Busca la base donde vas a trabajar: mesa, bandeja, pared… y dibuja el diseño que deseas que sea tu mosaico.
- Usa un martillo para obtener el tamaño deseado de las teselas.
- Pega con el cemento de mosaico cada tesela y cuando esté seco, echa una lechada, cubriendo todo el mosaico y dejándolo secar unos 20 minutos.
- Quita los restos con un paño húmedo.

Todo a mano
Una buena idea es dibujar un esbozo con la disposición de las teselas. Así puedes establecer el patrón que deseas y calcular bien las piezas que requieres. También es recomendable que antes de empezar sitúes a la vista las teselas y el resto de los materiales, definas los colores a utilizar y comprobar que te alcanzarán para todo tu trabajo. ¡Manos a la obra!
