Las pinturas que más respetan el medio ambiente son aquellas pinturas naturales. Elaboradas con materias primas naturales, no contaminan en su producción ni en su aplicación y son aptas para personas con problemas de alergias. Hay muchas que las que puedes hacer tú mismo en casa, sin utilizar productos tóxicos para el planeta, como las sustancias volátiles o los derivados del plomo, que contienen las pinturas decorativas o industriales. Pero no creas que, por eso, se aplican de manera diferente que las pinturas tradicionales. Tampoco poseen disolventes que desprenden sustancias tóxicas a la atmósfera. El principio es el mismo. Usa brocha o rodillo, lo que te sea más fácil y cómodo. Lo importante es que pintes en una sola dirección y siempre apliques por lo menos dos capas. Usar pinturas ecológicas sirve para que tu casa quede impecable y al mismo tiempo aportas tu granito de arena a tu entorno natural.
Pintura a la cal
A base de cal apagada y agua, es un producto aplicable sobre paredes y materiales muy absorbentes. Se pueden teñir con arcillas, tintes vegetales para ropa o tierras solubles.

Pintura de leche
Se elabora a base de suero de leche y pigmentos de tierra o vegetales, junto con yeso mate y cal para actuar como desinfectante. Es válida para muros y madera. Su aspecto es mate, aunque posteriormente se puede pulir.
Pintura al aceite
Se compone de aceites vegetales, como el de linaza o ricino, o de cedro o arce, en el que se disuelven pigmentos y tierras que dan color. Se emplea con buenos resultados para teñir y proteger madera, a modo de barniz.
